Un servidor que se apaga de golpe puede corromper bases de datos, dañar discos y dejar a toda la empresa sin correo, ERP o archivos compartidos. Por eso el SAI para servidores no es un accesorio: es parte de la infraestructura. En esta guía te explicamos cómo elegirlo para una pyme, una sala técnica o un pequeño rack.

Por qué un servidor necesita un SAI específico
Los servidores trabajan 24/7, tienen fuentes de alimentación sensibles y almacenan información crítica. Un SAI para servidor debe:
- Evitar cualquier interrupción, incluidos los microcortes que afectan a servidores y sistemas críticos.
- Entregar una onda limpia, libre de ruido eléctrico y armónicos.
- Comunicarse con el servidor para lanzar un apagado ordenado antes de que se agoten las baterías.
- Permitir el mantenimiento sin parar el servicio.
1. Tecnología: online de doble conversión
Para servidores, la recomendación es clara: SAI online de doble conversión. La carga siempre se alimenta desde el inversor, así que no hay tiempo de transferencia cuando se va la luz. Te explicamos las diferencias con otras tecnologías en tipos de SAI y en qué es la transferencia de tiempo cero.
Los SAI line-interactive pueden servir para un NAS doméstico o un servidor no crítico, pero en entorno empresarial el online es la opción segura. Puedes ver la gama de SAI monofásicos de doble conversión.
2. Formato: torre o rack
Si tus servidores están en un armario de 19”, elige un SAI en formato rack (o convertible torre/rack). Ocupa unidades del propio armario, facilita el cableado y permite añadir módulos de baterías externas en el mismo rack. Para servidores sueltos o en una oficina pequeña, el formato torre es suficiente.
3. Potencia
Suma el consumo real de servidores, switches, firewall, NAS y almacenamiento, y añade un 25-30 % de margen. Ten en cuenta que muchos servidores tienen doble fuente de alimentación: lo ideal es conectar cada una a un SAI o a una línea distinta.
Como orientación:
- 1-2 servidores + red: 2000-3000 VA. Mira los SAI de 3000 VA.
- Rack completo de pyme: 6-10 kVA. Consulta los SAI de 10 kVA.
- Sala técnica o varios racks: SAI trifásicos o modulares; en ese punto, lee nuestra guía de SAI para CPD.
Para un cálculo rápido, usa la calculadora de SAI.
4. Autonomía
La autonomía no tiene que cubrir todo el corte: tiene que dar tiempo a apagar ordenadamente o a que arranque un grupo electrógeno. Para la mayoría de pymes, 10-20 minutos a plena carga son suficientes. Si necesitas más, valora módulos de baterías adicionales; te lo explicamos en ampliación de autonomía de un SAI y en cómo combinar SAI y grupo electrógeno.
5. Comunicación y apagado automático
Un SAI para servidores debe poder avisar al sistema operativo o al hipervisor (VMware, Hyper-V, Proxmox) para que apague las máquinas virtuales y los servidores de forma ordenada. Las opciones habituales:
- USB o RS-232: válido para un único servidor.
- Tarjeta de red SNMP: imprescindible con varios servidores, virtualización o gestión remota. Más información en qué es SNMP en un SAI y en nuestra guía de tarjeta SNMP para SAI.
6. Bypass y mantenimiento
Un bypass de mantenimiento permite sustituir baterías o reparar el SAI sin apagar los servidores. Te explicamos cómo funciona en bypass del SAI. Y no olvides el mantenimiento preventivo del SAI: la mayoría de fallos en un corte se deben a baterías que nadie había revisado.
Errores frecuentes
- Comprar un SAI offline “porque es más barato” para un servidor crítico.
- No configurar el software de apagado: el SAI aguanta hasta agotarse y el servidor cae igualmente.
- Conectar al SAI impresoras láser o calefactores, que disparan la carga.
- No cambiar las baterías del SAI a tiempo.
¿Quieres proteger tus servidores con garantías? En Endata te ayudamos a dimensionar el SAI, la autonomía y la monitorización. Pide asesoramiento técnico.