El objetivo de las revisiones de mantenimiento es garantizar el correcto funcionamiento y estado del SAI y sus baterías. También la creación de un histórico con los datos y mediciones registradas que permita el seguimiento del grado de deterioro de sus elementos y predecir futuras incidencias.
Para mantener el MTBF (fiabilidad) del Sistema es fundamental verificar y sustituir preventivamente los siguientes elementos:
(Cada 4-5 años en función de las condiciones ambientales).
(Cada 6-8 años en función de la temperatura de la sala).
(Cada 5-7 años en función de la temperatura de la sala).
(Cada 5-7 años en función de la temperatura de la sala) comprobación periódica de las tensiones y corrientes de carga/corrientes residuales, así como, realizar pruebas de descarga de las mismas.
Teniendo en cuenta el grado de criticidad del centro en el momento de su ejecución para evitar operaciones que representen riesgo para el servicio. Se realizará un check-list específico para esta instalación.
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Servicio
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Élite
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Premium
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Preventivo
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Visita de mantenimiento preventivo por año. (horario laboral).
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Tiempo de respuesta telefónico inmediato (Horario laboral).
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Tiempo de respuesta técnica en 24 horas laborables.
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Mano de obra y desplazamientos en caso de avería.
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Piezas de recambio excepto baterías.
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Dto. Aplicado a mano de obra y desplazamientos en averías.
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Dto. Aplicado en materiales.
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Informe de la revisión según protocolo estandar.
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Soporte telefónico 24x7
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Servicio presencial 24x7
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La instalación de un sistema de alimentación ininterrumpida permite a una carga crítica seguir funcionando durante un tiempo en función de su autonomía, cuando la red principal ha caído. El SAI proporciona a las diferentes cargas críticas la alimentación eléctrica de forma regular y sin ningún tipo de variación, de esta manera protege todos los equipos críticos, evitando pérdidas importantes.
Por tanto, un equipo SAI es el centro de seguridad de toda instalación eléctrica. En su capacidad de protección es dónde reside su valor.
Para garantizar esta protección y que su funcionamiento sea óptimo, los sistemas SAI precisan de un servicio de asistencia y mantenimiento periódico. Es necesario que la seguridad de los servicios informáticos sea completa durante todo el ciclo de vida del producto. De esta forma, desde la puesta en marcha del equipo se debe realizar una revisión anual y a partir del tercer año desde la instalación del SAI, el equipo precisará una mayor atención, pasando a realizarse dos revisiones anuales.
Un servicio de mantenimiento de equipos SAI completo nos ofrece un histórico de datos y mediciones que nos permiten conocer con exactitud si el sistema es completamente fiable y está funcionando correctamente. Mediante un protocolo de pruebas podemos conocer el grado de deterioro de sus elementos y la previsión de sustitución de sus componentes.
El mantenimiento preventivo es una prioridad pues nos permite mantener la fiabilidad y vida útil del SAI. Nos permite comprobar que:
Para cumplir con estos objetivos, Endata dispone de un equipo técnico especializado en soluciones de continuidad eléctrica, que ofrece un servicio rápido y profesional para instalaciones, mantenimientos o posibles incidencias que puedan ocurrir.
Para que el cliente pueda confiar en que sus sistemas están protegidos y que sus equipos SAI’s están funcionando de forma óptima ofrecemos diferentes servicios de mantenimiento.
Todas las modalidades de mantenimientos incluyen intervenciones preventivas y correctivas:
Estos servicios de mantenimiento, además se pueden completar con otros servicios opcionales que se puede añadir a los diferentes contratos de mantenimiento, según las necesidades de los equipos instalados.
Un Sistema de Alimentación Ininterrumpida (SAI) es un componente crítico que protege tus equipos electrónicos de cortes de energía y fluctuaciones eléctricas, pero su eficacia depende completamente del mantenimiento que reciba. Sin el cuidado adecuado, incluso el SAI más avanzado puede fallar cuando más lo necesitas.
El mantenimiento regular de tu SAI incluye ubicarlo en un ambiente adecuado, mantener una carga óptima del 50-60% de su capacidad, realizar pruebas periódicas y reemplazar las baterías según su ciclo de vida útil. Estos cuidados básicos pueden extender significativamente la vida útil de tu equipo y garantizar su funcionamiento cuando ocurra una interrupción eléctrica.
El mantenimiento preventivo requiere inspecciones visuales regulares, comprobaciones sistemáticas de baterías, pruebas de carga periódicas y supervisión profesional especializada. Estas acciones garantizan el funcionamiento óptimo de los sistemas de alimentación ininterrumpida ante apagones y fluctuaciones eléctricas.
Realiza inspecciones visuales mensuales del SAI para detectar problemas antes de que afecten su rendimiento. Revisa la carcasa exterior buscando grietas, daños o signos de sobrecalentamiento.
Verifica que los indicadores LED muestren el estado normal de funcionamiento. Las luces rojas o intermitentes pueden indicar fallos internos que requieren atención inmediata.
Comprueba que los ventiladores funcionen correctamente y no produzcan ruidos anormales. El polvo acumulado puede obstruir la ventilación y causar sobrecalentamiento del sistema.
Elementos a inspeccionar mensualmente:
Mantén un registro de cada inspección con fecha y observaciones. Esta documentación ayuda a identificar patrones de deterioro y planificar el mantenimiento correctivo.
Las baterías representan el componente más crítico que requiere atención constante. Revisa mensualmente los terminales buscando corrosión, sulfatación o conexiones flojas que comprometan el rendimiento.
Mide la tensión de cada batería individualmente utilizando un multímetro. Las diferencias superiores a 0,1V entre celdas indican deterioro y necesidad de reemplazo.
La temperatura ambiente debe mantenerse entre 20-25°C para optimizar la vida útil. Temperaturas elevadas aceleran el deterioro químico y reducen la capacidad de almacenamiento.
Programa de comprobación de baterías:
| Frecuencia | Tarea | Parámetro normal |
|---|---|---|
| Mensual | Inspección visual | Sin corrosión |
| Trimestral | Medición de tensión | ±0,1V entre celdas |
| Semestral | Prueba de capacidad | >80% capacidad nominal |
| Anual | Cambio preventivo | Según fabricante |
El cambio de batería preventivo debe realizarse cada 3-5 años, independientemente del estado aparente. No esperes a que fallen completamente.
Ejecuta pruebas de carga mensuales para verificar que el SAI responda correctamente durante apagones reales. Desconecta la alimentación principal y observa la transición a batería.
Durante la prueba, cronometra el tiempo de autonomía real y compáralo con las especificaciones del fabricante. Una reducción significativa indica deterioro de las baterías.
Simula diferentes escenarios de carga conectando distintos equipos. Verifica que el sistema mantenga la alimentación estable bajo cargas del 50%, 75% y 100% de su capacidad nominal.
Protocolo de pruebas mensuales:
Las pruebas deben realizarse durante horarios de menor actividad para minimizar riesgos operativos. Coordina previamente con los usuarios afectados.
Contrata servicios profesionales especializados para realizar mantenimientos semestrales o anuales según la criticidad de tu instalación. Los técnicos certificados pueden detectar problemas que las inspecciones básicas no identifican.
El servicio de supervisión remota permite monitoreo 24/7 del estado del SAI desde centros especializados. Esta tecnología detecta anomalías en tiempo real y programa intervenciones preventivas.
Los contratos de mantenimiento incluyen reemplazo de componentes, actualización de firmware y calibración de parámetros. Estos servicios garantizan el cumplimiento de garantías del fabricante.
Servicios profesionales recomendados:
Establece acuerdos de nivel de servicio (SLA) que garanticen tiempos de respuesta máximos ante emergencias. La disponibilidad inmediata de repuestos reduce significativamente los tiempos de reparación.
La correcta ubicación del equipo, la gestión inteligente de la carga y el reemplazo planificado de componentes son factores determinantes para maximizar la durabilidad de tu sistema de alimentación ininterrumpida.
La ubicación de tu SAI determina directamente su rendimiento y longevidad. Debes instalar el equipo en un área con temperatura ambiente entre 20°C y 25°C para un funcionamiento óptimo.
Asegúrate de mantener al menos 15 centímetros de espacio libre en todos los lados del SAI. Esta separación permite una circulación de aire adecuada y evita el sobrecalentamiento de los componentes internos.
Factores críticos de ubicación:
Los filtros de aire requieren limpieza mensual en ambientes normales y quincenal en áreas con mayor polvo. Un filtro obstruido reduce la eficiencia del sistema de refrigeración hasta en un 30%.
Considera la instalación de ventilación forzada adicional si tu sala de equipos supera los 28°C regularmente. La temperatura elevada reduce la vida útil de las baterías y acelera la degradación de los componentes electrónicos.
Mantener la carga por debajo del 80% de la capacidad nominal preserva la autonomía del sistema y reduce el estrés térmico. Esta práctica también permite conectar equipos adicionales cuando sea necesario sin comprometer la continuidad eléctrica.
Distribuye las cargas de manera equilibrada entre las fases disponibles. Un desequilibrio superior al 15% genera calentamiento innecesario y reduce la eficiencia energética del sistema de alimentación.
Cargas recomendadas por tipo de equipo:
Desconecta equipos no esenciales durante cortes prolongados para maximizar la autonomía. Los periféricos como impresoras y equipos de audio consumen energía innecesariamente durante emergencias.
Implementa sistemas de gestión de energía que apaguen automáticamente equipos secundarios cuando la batería alcance el 50% de capacidad. Esta medida protege los sistemas críticos y evita descargas profundas dañinas.
Las baterías requieren reemplazo cada 3 a 5 años según las condiciones de uso y ambiente. Eaton recomienda realizar pruebas de capacidad cada seis meses para detectar degradación temprana.
Programa el reemplazo antes de que la capacidad baje del 80% original. Una batería degradada compromete la protección contra sobretensiones y reduce significativamente el tiempo de autonomía disponible.
Señales de reemplazo necesario:
Actualiza el firmware del SAI cada 12 meses para mantener las funciones de protección optimizadas. Las actualizaciones mejoran la gestión de energía y corrigen vulnerabilidades de seguridad identificadas.