Qué es el THD en un SAI y por qué importa

Cuando comparas fichas técnicas de SAIs, es fácil fijarse en la potencia y la autonomía y pasar por alto un dato que aparece casi siempre en letra pequeña: el THD, o distorsión armónica total. No es un detalle menor si tus equipos son sensibles a la calidad de la corriente.

Qué mide realmente

La corriente eléctrica ideal es una onda senoidal limpia.

El THD mide cuánto se desvía la señal de salida de un SAI respecto a esa onda perfecta, expresado en porcentaje. Un THD bajo (por debajo del 3%, por ejemplo) significa una onda muy limpia; un THD alto significa una onda más distorsionada, con armónicos que se suman a la frecuencia fundamental.

Por qué afecta a tus equipos

Los equipos electrónicos modernos, especialmente las fuentes de alimentación conmutadas de servidores y ordenadores, están diseñados para trabajar con corriente limpia.

Un THD alto puede provocar sobrecalentamiento en transformadores y motores, interferencias en equipos de audio o médicos, y un desgaste prematuro de componentes electrónicos sensibles. En equipos industriales con motores, un THD elevado se traduce directamente en pérdida de eficiencia y más calor.

Dónde se nota la diferencia entre tecnologías

Los SAIs online de doble conversión suelen ofrecer el THD más bajo, porque generan la onda de salida desde cero de forma controlada, independientemente de lo que ocurra en la red eléctrica de entrada. Los SAIs interactivos con onda senoidal pura también dan buenos resultados.

El problema aparece con los SAIs que entregan una onda «pseudo-senoidal» o escalonada: funcionan bien con muchos equipos domésticos, pero pueden generar problemas con equipos sensibles, como servidores, equipamiento médico o maquinaria industrial con motores.

Cuándo debe importarte

Si proteges equipos de uso general en una oficina pequeña, el THD no suele ser determinante. Pero si hablamos de centros de datos, entornos médicos, laboratorios o cualquier maquinaria con motores y electrónica de precisión, es un dato que merece la pena revisar antes de comprar, no después de tener problemas.